Desmembró a su tía en Barranquilla

Un video de una cámara de seguridad de una ferretería en el norte de Barranquilla, muestra a Jorge Eliécer Vélez Amador cuando llega a comprar los materiales que usó para matar y desmembrar a su tía Aracelis del Socorro Amador de García, de 70 años, al mediodía del pasado viernes en el apartamento de ella.

Las imágenes lo muestran comprando varios materiales que aparecen consignados en una factura a su nombre que la misma Fiscalía conserva como parte del material probatorio.

Los materiales que el acusado compró fueron tres hojas de segueta, un martillo de caucho, un cuchillo de hoja ancha y cinta negra, entre otros elementos, que para la Fiscalía serían los que usó para cortarle las extremidades a su tía.
Mientras el imputado aceptó el pasado sábado los cargos ante el juez y fue cobijado con medida de aseguramiento en la Penitenciaría El Bosque, el Fiscal Segundo Especializado, Elkin Chiquillo, sostuvo que Jorge Eliécer actuó de manera predeterminada y planeó con días de anticipación el macabro crimen de su tía.
“El tipo no tiene un pelo de tonto, planeó el asesinato de la tía, lo ejecutó, la alcanzó a descuartizar y se llevó las piernas y los brazos para una tienda donde engaño al dueño para que se los guardara en el congelador y seguramente luego botarlos en algún lado; pero las cosas no salieron como había planeado y lo cogieron, ahora se allanó a los cargos y obtiene una rebaja de la mitad de la pena”, aseguró el investigador consultado por El Herldo.

El hombre ingresó al apartamento 304 y asesinó a su tía de un golpe en la cabeza, luego la desmembró y empacó las piernas y los brazos en bolsas plásticas y guardó las extremidades en una tienda que queda cerca de su casa, se fue para su residencia, se bañó, se cambió y almorzó.

Mientras tanto en el edificio Lisboa los vecinos preocupados por la falta de noticias de Aracelis ingresaron al apartamento y la encontraron muerta y el cadáver sin piernas, ni brazos, enrollado en el tape de la sala.
Llamaron a la Policía, unieron cabos, llamaron a Jorge quien apareció horas después con su esposa. Al principio el sobrino negó todo, trató de inculpar a los porteros, pero a las 12:10 de la madrugada del sábado se quebró por la contundencia de las pruebas y los testimonios en su contra.
De acuerdo con el ente acusador entre Jorge y su tía Aracelis existía un vínculo laboral que nació de su relación familiar. Al parecer la mujer siempre lo consideró como un hijo y estaba muy dolida porque Jorge no podía conseguir trabajo ya que arrastraba una serie de antecedentes penales graves, especialmente una condena por un homicidio ocurrido en 2004.

El sujeto, bajo la modalidad de sicariato, ya había asesinado a un parasicólogo en la carrera 44 entre calles 57 y 58, en el barrio Boston de la capital del Atlántico.

La Fiscalía le imputó a Jorge Enrique Vélez Amador el delito de homicidio agravado.
Foto: Tomada de la web