El año 2020 podríamos comer filetes de carne de res cultivados en laboratorio

Aleph Farms, una empresa israelí dedicada a la agricultura celular, dice haber creado el primer filete de carne cultivada en laboratorio a partir de células animales. La compañía afirma que esta carne no solo mantiene el sabor típico de un bistec sino también la estructura, por lo que las personas que la consuman podrán sentir como si estuvieran comiendo un auténtico pedazo de carne de res, informa The Wall Street Journal.

¿Cómo lo hacen?

El procedimiento dura cerca de tres semanas y comienza con la obtención de muestras de animales vivos para su incubación en una placa de Petri, creación de cuatro distintos tipos de células y luego su combinación para generar una pequeña estructura tridimensional, semejante a una tarjeta bancaria, y así dar paso al nuevo “filete de carne”.

El científico Jan Dutkiewicz, de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos) señaló al respecto: “En teoría, estamos hablando de que podrías estar comiendo carne de bisonte sin sacrificarlo”.

El sabor de este nuevo producto alcanza un 70% de similitud al del bistec verdadero y su estructura celular resulta exacta a la carne que conocemos, pero con la diferencia de que no requiere implicar el sacrificio del ganado.

La producción de esta clase de filetes se efectúa con solo una parte de los costos ambientales que origina la industria tradicional a gran escala, aunque en esta fase el coste de desarrollar un trozo de “carne de laboratorio” podría alcanzar los 50 dólares.

Sus inventores aseveran que esta alternativa revolucionará la industria alimentaria en todo el mundo que cada día demanda una elevada producción en donde la agricultura tradicional ya no es capaz de cubrirla.

Mientras tanto, los organismos de control en Estados Unidos continúan analizando si estos tipos de carne cultivada en laboratorio son seguros para el consumo humano.