El domingo 27 de octubre quien salió a sufragar por sus candidatos, dejaron escrita una página para la ciudad de Popayán

 

Pedazos de historia política, la construcción de sociedad y ciudad, a través de la elección de sus representantes y mandatarios, queda la memoria del periodismo, fiel testigo de los aconteceres positivos o negativos. Esa nueva era la han empezado a plasmar los jóvenes, quienes eran apáticos a las elecciones y representación popular, llegaron con su ímpetu e inteligencia a manejar sus destinos municipales.

El domingo 27 de octubre quien salió a sufragar por sus candidatos, dejaron escrita una página para la ciudad de Popayán. Donde muchos triunfalistas salieron orondos y otros terminaron como perritos regañados con el rabo entre las piernas. Las calles de la ciudad guardaban un silencio y los colores de camisetas se mostraban, no como años anteriores, sino en una nueva dimensión que el ciudadano ya dejaba de ser ese “gancho ciego” de llevarse comprado por los que ostentaban el poder y el ego, señores investidos de potestad.

Los elegidos por el voto popular, es una renovación casi que total. Les toca mostrar una nueva cara de la política a las expectativas del pueblo, en las insatisfacciones que han dejada las anteriores administraciones.

Mirando en mejorar a las clases populares en educación y cultura, un tejido social que tiene que estar acorde con los valores y la convivencia. Enlazados en los ejes temáticos de la inseguridad y el desempleo.

La disposición final de basuras y su nuevo sitio. El espacio público y los vendedores informales. El transporte masivo, público, el mototaxismo y los carros particulares piratas , Serviaseo, la secretaria de tránsito y hasta el acueducto (Agua y medio ambiente).

Tienen el músculo social con mas de 28.000 votos de “Ciudadanos libres”, alcanzados por el, Juan Carlos López Castrillón   y un Concejo nuevo de 10 cabildantes. Algunos  que repiten y los de la oposición. Una nuestra que en su mayoría por la indignación derrotaron las maquinarias de los partidos, ante la corrupción que hizo camino y está todavía viva y coleando.

Cesar Cristian Gómez , que fue elegido por varios partidos , suspendido como Alcalde, dedicado al populismo y la demagogia, en sus 4 años sin desprenderse de la politiquería, consiguió lo que se propuso, a un costo muy alto que tuvo que asumir la ciudad. Resultado que para muchos fue de pérdida y para los otros de ganancia.

Llega el tiempo para las verdades. El 1º. de enero se inicia una nueva era política para la ciudad, los partidos políticos se han diluido y se vive la hipersonalización de la astucia, a las propuestas y control político de acuerdo a Plan de Desarrollo que se le presente a la ciudad, para ejecutar en ese cuatrenio del 2020 al 2023.  Esperando que no se atraviese ninguno de los acostumbrados a entorpecer el crecimiento de la Ciudad Blanca, con sus maquiavélicas ideas con tal de postularse a los cargos de elección que en escasos año y medio arrancan de nuevo las famosas elecciones de presidencia y congreso de turno, continuando con su disco rayado de la corrupción que ha hecho mella en la cabeza del caucano.

Los payaneses con letras grandes escribieron que “un cínico conoce el precio de todo y el valor de nada”. No nos podemos conformar con ser una democracia cínica, en la que todo tenga precio y nada tenga valor. Ojalá el ejemplo de miles de ciudadanos que venciendo la apatía y la desesperanza salieron a votar, supuestamente a conciencia nos sirva a todos como aliciente para un verdadero cambio que esperamos ver. Sin apetitos de poder para quienes llegan a trabajar por la ciudad y las comunidades.

Los nuevos concejales tienen que aprender mucho de las políticas públicas, la ley 136 de 1994, ley 1551 del 2012 y demás del Régimen de la Administración Municipal, para que sea una buena junta directiva.

Hoy lo único claro es que Popayán mantiene la esperanza en un Gobierno de la mano de juan Carlos López Castrillón con crecimiento y que salgamos adelante del atraso que hoy tenemos.