El fenómeno del niño o la niña, es la época electoral la que arrasara con Todo

 

 

Uno de los mayores retos para un escritor o periodista, es tener frente a su mente una hoja en blanco para llenarla de colores alegres o tristes, o escribir los acontecimientos con que se inicia un año con emoción o con desgano.

La rabia o el entusiasmo. Porque la humanidad es la artífice de los cambios. Si iniciamos por lo pequeño y nos adentramos a lo grande, todos estamos regidos por los sistemas de la información. Estos jamás paran o callan. A ello nos gobierna el poder de los elegidos. Unos buenos, otros malos y en su pensamiento mentirosos y con doble máscara.

Creo que el inicio de este 2019, sin meternos en las predicciones, siendo más reales a las situaciones en que vive la gente: Un mundo con un crecimiento exponencial de pobres, otros más holgados y una clase privilegiada que no pasa de cuatro dígitos en la opulencia.

“Es la desigualdad que llevará la tierra a sentirse lastimada en la medida que pasan los años. “

En el inicio del nuevo año, las temperaturas en la zona tropical son altísimas y los rayos solares, empiezan hacer estragos cuando se presentan los incendios forestales pero este año que es electoral los verdadera tragedia empieza a ver como los recursos de los municipios y departamento se empiezan a quemar en ayudar a las imágenes de los Candidatos a las corporaciones que necesita que los administradores actuales de las regiones , como cuando me llamaron a comentarme de un evento de “TAITAPUROS O EL FAMOSO AÑO VIEJO” uno de los escuderos de dicho administrador en plena “TARIMA”  resalto que todo había sido gracias a él “CANDIDATO DE LA ADMINISTRACION “ la realización de dicha actividad pero bien los creen “PENDEJOS “ diría mi abuelo, así como también supimos de aquellos regalos de navidad que se repartieron a nombre de dicho personaje comprados con pecunios de la región, y así sucede en muchos sitios de mi hermosa Colombia , Dios bendiga la “PATRIA BOBA”

En Colombia solo nos limitamos a decir que estamos en el fenómeno del niño y que salimos de la niña. Cuando ellos no se ocupan de la cantidad de víctimas que deja, en la época de invierno. Pasan los meses y nos olvidamos de las tragedias. Cuando llega la temporada de verano que se pueden hacer mitigaciones, igualmente se olvida la prevención en las zonas de alto riesgo, costos que sumados, si fueran previsibles, se ahorrarían millones y millones de pesos en los presupuestos, asi como cuando pase octubre se olvidan del manejo que dieron de los recursos que son nuestro triste realidad pero es la gran verdad.

 

“Somos los Hijos audaces de altiva breña a la que amamos con frenesí, somos la raza que lucha y sueña en la conquista del porvenir”,

Entonces que esperan digan las cosas que pasan en sus regiones que lo menos sucedería seria que nos los contrataran o que les sacaran bobadas en el famoso Facebook.