Es hora de cambiar nuestra historia de unirnos como el gran Cauca que somos y de apoyar la unidad, «PIÑACUE y ARRECHEA»

 

Un departamento sacudido por la corrupción, el olvido estatal y que ha sido gobernado por personas que responden a intereses de unos pocos, comienza a despertar.

Hace unos meses veíamos, como los indígenas se unían en su ritual tradicional de la minga, en defensa de la vida, el territorio y los recursos naturales, pero al llamado de esta minga no solo acudían el pueblo indígena sino también campesinos y negros, quienes luego de la conquista española han acompañado a los indígenas en esta tierra.

De aquel momento se resalta un valor muy importante como lo es la unidad. Unidad que hoy los candidatos a la gobernación del departamento del Cauca Jesús Piñacue y Heriberto Arrechea anuncian y afirman como un pacto para el Cauca.

Piñacue representando al pueblo indígena que hoy vive momentos de terror y amargura, gracias al actuar malévolo de los grupos al margen de la ley que ambicionan el sucio dinero del narcotráfico, y al incumplimiento de los acuerdos pactados por el gobierno

Descendiente del pueblo negro, pueblo desterrado del continente africano para «servir» al blanco en tiempos de la colonia. Proveniente de una tierra olvidada y dejada a su suerte, casi que en el olvido es nuestro amigo Arrechea, de la tierra del Pacifico Caucano, tiierra que le ha dado al Cauca grandes alegrías.

Bajo estos contextos y afugias vividas no solo en el pasado sino en el presente, es que estos dos seres humanos nos invitan hoy a unirnos, para sacar adelante un proyecto donde converjan los cuatro pueblos mas grandes que habitan el territorio caucano mestizos, campesino, negros e indígenas.

Proyecto que le quiere dar al Cauca esa tan anhelada vía al mar, no solo para que los caucano que vivimos lejos del pacifico podamos conocer el mar, sino para crear nuevas alianzas con nuestros vecinos del frente que son los chinos y para generar nuevas oportunidades de empleo pata esta región. Pero también para estrechar los lazos de norte a sur, de oriente a occidente, de estos cuatro pueblos que luego de la conquista siguen luchando por quitarse de encima aquel yugo que ha sido colgado sobre el cuello de cada habitante, ese yugo de la corrupción y del olvido estatal, de promesas incumplidas, de sangre, odio y ambición.

Es hora de cambiar nuestra historia de unirnos como el gran Cauca que somos y de apoyar la unidad.