Es la hora de crecer en el Cauca con alguien Joven y de experiencia

La economía colombiana comenzó el 2018 con una noticia esperanzadora: El Fondo Monetario Internacional mejoró en un 0,2 por ciento la proyección de crecimiento para nuestro país. Ahora, esa entidad considera que Colombia podría crecer en un 3 por ciento en el presente año, lo cual, de llevarse a cabo, superaría de forma amplia el crecimiento del 1,8 registrado en el 2017.

Este es un buen paso en la senda que nos ha de llevar a un crecimiento sostenido del 5% anual en el próximo cuatrienio. Por ello, necesitamos incrementar la confianza en el país para atraer la inversión, generar más empleos y aumentar los ingresos fiscales que nos permitan ejecutar programas sociales para reducir la pobreza.

 

Junto al aumento de la inversión, tenemos que mejorar los resultados de nuestras empresas y acelerar el dinamismo de nuestros sectores productivos para hacernos más competitivos, respetando el medio ambiente y garantizando una mejor calidad de vida a las comunidades.

En este sentido, es necesario que el Estado actúe como un facilitador del ciudadano que quiere hacer empresa porque el Estado no puede seguir poniéndole trámites excesivos, engorrosos y costosos al emprendedor; por el contrario, debe respaldarlo de manera efectiva.

De hecho, Colombia es un país de emprendedores. Aquí nacen más empresas que en muchos otros países, incluida la economía europea; pero el 70 por ciento de esos emprendimientos fracasa antes de llegar a los cinco años.
Nuestro aparato productivo debe ampliarse a las nuevas tendencias de consumo para conquistar nuevos mercados, obviamente sin descuidar los sectores tradicionales y no tradicionales que por décadas nos han permitido sostener el país.
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Por esta razón es que debemos apostarle al turismo, el sector que más divisas nos genera después del petróleo y sus derivados. Tenemos un gran potencial cultural, histórico y paisajístico, así como amplias zonas ricas en biodiversidad. Estos son factores clave a los que podemos sumarle la creciente confianza que la comunidad internacional hoy tiene con nuestro país. Sin duda, este conjunto de elementos positivos nos permitirá atraer una mayor cantidad de turistas extranjeros.

 

En esta perspectiva, tendremos que hacer inversiones en infraestructura, en la que hemos hecho importantes avances en los últimos años, pero aún nos falta mucho más con el fin de garantizar el desarrollo de nuestras regiones.

Así mismo, tendremos que darle la mano al campo con bancos de maquinaria, placa huellas, créditos blandos, tecnología, servicios públicos de calidad y seguridad, para poder aprovechar el potencial de nuestro país, de tal forma que puedan coexistir el pequeño agricultor y la agroindustria.

Consideramos que desde el Senado de la República podremos impulsar las reformas necesarias al Estado para asegurar la sostenibilidad del crecimiento de nuestra economía, que así mismo acelere la competitividad de las empresas; que atraiga inversión, que impulse la formalización de la economía; que reduzca la tasa de tributación de los negocios hasta alcanzar una tasa del 30%; que elimine los impuestos a la adquisición de bienes de capital; que distribuya mejor la carga impositiva, y que simplifique los procesos para el cumplimiento tributario.