Fue declarado inocente Compañero del hacker

Después de cinco años de explotar el escándalo por las supuesta red de espionaje al servicio de la campaña de Óscar Iván Zuluaga, el juez 8 de conocimiento de Bogotá absolvió de los cargos a uno de los principales implicados.

Luis Alfonso Hoyos se desempeñaba como asesor espiritual del candidato del Centro Democrático, cuando la Fiscalía de Eduardo Montealegre lo señaló como presunto responsable del espionaje a la campaña contraria. Específicamente lo inculpó por sus presuntos nexos con el hacker Andrés Sepúlveda.

De modo que fue imputado por cargos de concierto para delinquir, cohecho por dar u ofrecer, acceso abusivo a sistema informático, uso de software malicioso y violación de datos personales agravada.

El juicio, que se prolongó hasta diciembre del año pasado, terminó este viernes con una decisión favorable para Hoyos. El juez acaba de absolverlo al considerar que el ente investigador no demostró la vinculación de Hoyos con los delitos que se le imputaban.

Emitió un fuerte llamado de atención a la Fiscalía al considerar que confundió los hechos. Y que no se le pueden atribuir a Hoyos conductas delincuenciales realizadas por el hacker Andrés Sepúlveda. El caso ha estado en el despacho del fiscal Daniel Hernández.

Cabe recordar que el testigo principal que presentó la Fiscalía en este caso fue el hacker Sepúlveda, quien se acogió a su derecho a guardar silencio por el artículo 33 de la Constitución, es decir, a no autoincriminarse ni a declarar en contra de su familia.

Lo hizo, porque su padre tiene instaurada una demanda en contra de Montealegre, del ex vicefiscal Jorge Perdomo y del ex director del CTI Danny Julián Quintana.

Al acoger los argumentos de la Procuraduría, el juez cuestionó varias de las pruebas aportadas por el ente investigador, como la declaración que dio Quintana el pasado 4 de diciembre.

Para el funcionario judicial se trata de un testigo de referencia y no un conocedor directo de los hechos delincuenciales. Además, también cuestionó que la Fiscalía presentara en el juicio correos electrónicos que no eran los originales, sino pantallazos pegados en Word.