“los jóvenes son el presente y el futuro del país” Es hora de Actuar

 

 

La realidad de las nuevas generaciones en Colombia es preocupante: alta migración del campo a la ciudad para ingresar a la educación y al trabajo; bajo acceso a formación técnica, tecnológica y universitaria; poca credibilidad desde el Estado y desde el sector empresarial hacia ellos, en fin…

 

Esto demuestra que hay mucho de hipocresía en esa frase que se repite a todo momento: “los jóvenes son el presente y el futuro del país”. Realmente nos falta mucho para hacerlos parte de la construcción de nuestra patria.

 

Si bien reconocemos que a la juventud se le convoca a la construcción de los planes de desarrollo territoriales, su presencia allí termina siendo una formalidad.

 

Ni hablar de la poca formación que se les da en temas económicos y tributarios para que puedan ejercen de forma efectiva la ciudadanía.

 

Situación similar ocurre con leyes como la del Primer Empleo, expedida para incentivar la contratación de los recién graduados, pero que no ha sido efectiva y, por tanto, debe reformarse.

 

Hoy necesitamos la fuerza de los muchachos más que nunca. Ellos pueden ser clave el próximo domingo cuando se elegirá el primer Congreso, tras el final de la guerra con las Farc.

 

Discrepo de quienes señalan que las nuevas generaciones no se interesan por la política. Claro que sí se interesan. Ahí están las manifestaciones de protesta, concentraciones, marchas, movilizaciones y hasta el activismo que despliegan en redes sociales para expresar su visión crítica, irreverente y transparente del país.

¿Será que la realidad supera la imaginación?

¿Qué tal les parece esta situación? ¿Será que la realidad supera la imaginación? #SíTrabajaPorLaDemocracia #CR14Senado por un #SenadoDiferente que #SíTrabajaNoSeDuerme #HáganmeEl14

Posted by Richard Aguilar on Monday, February 19, 2018

Pero es que en Colombia nos ha faltado plantearle a la juventud una oferta moderna que interprete sus preocupaciones y anhelos. Ellos suman 13 millones, entre los 14 y los 28 años, lo que equivale al 27 % de la población nacional, una cifra nada despreciable como para no oírlos.

 

En estos tres meses de visitas a diferentes regiones de Colombia, me he entrevistado con cientos de jóvenes para comprender sus características culturales y sociales, así como sus expectativas y necesidades.

 

Ellos han sido el principal motor de mi campaña y voy a llevar su voz al Congreso para promover estrategias de acceso a programas educativos, de emprendimiento, innovación, tecnología e investigación, principalmente.

 

Sueño con una juventud que se sienta orgullosa de Colombia, que se identifique con su cultura, con su territorio, con su historia, y que no se quiera ir de nuestra patria por falta de oportunidades. Sé que este sueño lo haremos realidad porque ha llegado el momento de los jóvenes.