Subir o no la edad de pensión y aumentar o no los impuestos se han vuelto cuestiones cruciales para los dos candidatos a la segunda vuelta

El momento es decisivo: en 20 años serán más los colombianos que envejezcan, que los que nazcan. Incertidumbre por la posible puesta en marcha de una nueva Reforma Tributaria.

Subir o no la edad de pensión y aumentar o no los impuestos se han vuelto cuestiones cruciales para los dos candidatos a la segunda vuelta, Iván Duque y Gustavo Petro, tras el miedo que generan ambas entre los ciudadanos.

Ambos temas van ligados a la generación de empleo, pues entre más ingresos de calidad tengan los colombianos podrán ahorrar para su vejez y pagar los impuestos que les garanticen mejores condiciones de vida.

Melanie Rodado, una barranquillera de 25 años, expresa que “no se debe subir la edad de pensión, ya que deben brindarle beneficios a los jóvenes cotizantes para que en un futuro tengan una vejez digna”.

De la misma manera lo ha planteado el candidato Iván Duque, quien ha enfatizado en que no aumentará la edad de pensión y además, aumentará la generación de empleo digno.

Oportunidad de oro. Daniel Toro, decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Tecnológica de Bolívar, manifiesta que “Colombia está viviendo un tema muy interesante que se llama La Ventana de

Oportunidades Demográficas”, la cual consiste en que está subiendo la cantidad de personas en edad de trabajar y es en este momento, antes de que esa población envejezca, que deben darse “las condiciones correctas, para que haya empleo de calidad y que todos pudieran cotizar pensiones”.

Así, dice el académico, “en el futuro se vería en un envejecimiento tranquilo, pero con ahorros suficientes para gastar y de esta manera mantener el ciclo de crecimiento económico del país”. No obstante – rescata Toro González – el fantasma de la informalidad ataca con fuerza a este propósito.

Sin más impuestos. Walter Ledesma, un arquitecto de 40 años, manifiesta que “los impuestos deben ser establecidos acorde con los ciudadanos y las empresas que tengan más dinero y activos” por lo que “las bases de recaudación deben ser revisadas, porque la retención en la fuente  y demás impuestos locales y departamentales golpean fuertemente nuestra calidad de vida”.

Sobre esto Jorge Humberto Botero, presidente de Fasecolda, afirma que “la situación fiscal del país es compleja”. El líder del gremio que agrupa a las compañías de seguros, reaseguros y sociedades de capitalización en Colombia expresa que si los candidatos desean cumplir sus promesas deben adoptar “correctivos por la vía de reducción del gasto o del incremento de impuestos”. Vale la pena destacar que el dirigente también está a la cabeza del Consejo Gremial Nacional, que recientemente se decantó por la candidatura de Iván Duque.

En esta materia, Gustavo Petro ha planteado que para aumentar la oferta de tierras productivas y democratizar el acceso a la misma, es necesario promover el impuesto predial rural. “Hay que aumentar el impuesto predial sustancialmente, es decir, hacer costoso tener una tierra improductiva; con el fin de que el tenedor improductivo le baje el precio, la venda y el Estado o un particular se la compre”, dice el aspirante.

La verdad es que el próximo gobierno se va a encontrar una situación fiscal muy compleja, por lo que deben adoptarse correctivos por la vía de reducción del gasto o del incremento de impuestos.

Al iniciar el pasado de mes de mayo, Santiago Montenegro, presidente de Asofondos, tuvo que salirle al paso a las preocupaciones de los cotizantes tras un reporte de la SuperFinanciera, con corte a febrero, que registraba una desaceleración frente al mismo mes en 2017.

Los usuarios manifestaron a través de redes que tenían miedo por el bajo rendimiento que estaban presentando sus fondos, a lo que Montenegro expresó que se trataba de una situación “coyuntural”.

Quien lidera la entidad gremial sin ánimo de lucro que representa la actividad de las Administradoras de Fondos de Pensiones y de Cesantías dijo que “lo importante es la rentabilidad de los ahorros de los colombianos, en el mediano y el largo plazo”.

De los comerciantes. Entre los más preocupados por lo que pueda pasar con los impuestos son los comerciantes, especialmente, los pequeños que son los que configuran la base del gremio.

Héctor Carbonell dice que el nuevo presidente “debe continuar con el monotributo para formalizar pequeños y medianos comercios, y para que tengan beneficios de pensión y salud”.

El dirigente manifiesta que “existe un gran riesgo regulatorio que hace que el emprendedor e incluso el comerciante y el empresario desistan de crear nueva empresa”, por lo que le propone al nuevo presidente tener muy claro en su agenda “la reducción de tanta normas y trámites”, lo que les permita “ser más competitivos en este sentido”.

El ejecutivo destaca que “un gran ejemplo lo acaba de dar Donald Trump, en Estados Unidos, al lograr bajar los impuestos de sociedades del 35% al 21%”, ya que “con este tipo de medidas se estimula la inversión, confianza y las empresas generan mayor número de empleos”.

Asegurar los recursos para llevar a cabo todos los puntos de la agenda pública será el reto más grande del nuevo presidente, sin dejar caer su credibilidad ante quienes le otorgaron la silla en la Casa de Nariño.