Hablar de cáncer infantil, no es fácil, sobre todo por el dolor que esto produce en las familias que por algún motivo han perdido un ser querido, debido a esta enfermedad y más si se trata de un niño; como padres jamás imaginamos que un hijo pueda partir de este mundo, convirtiéndose en un duelo irreparable. Pero esto me lleva a cambiar el panorama y decirte que el cáncer infantil es curable, no siempre ganamos la batalla, pero damos una justa pelea y podemos vencerlo, lo más importante es contar con las herramientas necesarias para diagnosticarlo de forma oportuna; una detección precoz de cáncer hace la diferencia entre la vida y la muerte.
En Colombia, según el registro administrativo de cáncer de la Cuenta de Alto Costo (CAC), hasta el 31 de diciembre de 2024, se han atendido 13.126 casos en menores de 18 años en el sistema de atención en salud (información preliminar previa a la auditoría).
La leucemia linfoblástica aguda representa un gran porcentaje de los casos en todos los grupos de edad, con una mayor proporción en los niños de 5 a 9 años. Considerando los datos de los últimos cuatro periodos, se ha observado una mejora en la oportunidad para el acceso al tratamiento en la población infantil.
En Vigicancer, desde el año 2019 hasta el 2024 se reportaron 417 casos de cáncer infantil, de los departamentos de Caquetá, Cauca, Nariño y putumayo, de éstos, 257 niños pertenecen al departamento del Cauca; una cifra preocupante, considerando que nuestros niños, deben viajar a regiones como Cali, Medellín y Bogotá para recibir una atención médica especializada; muchos de ellos, son separados de su núcleo familiar, con pobre apoyo de su red social, la cual es muy importante para su pronta recuperación, ya que el factor emocional influye mucho en el éxito del tratamiento.
Un gran porcentaje de los pacientes oncológicos pediátricos, abandonan la quimioterapia o radioterapia, con un desenlace fatal, la mayoría pertenecientes a comunidades indígenas, quienes no cuentan con los recursos económicos, que le permitan el sostén financiero en otras ciudades, sin contar que deben dejar el cuidado de sus otros hijos al padre u otro familiar.
Desde el hospital universitario San José de Popayán, estamos trabajando arduamente en el montaje de la unidad de Oncohematología Pediátrica, oficialmente ya contamos con la habilitación de la atención ambulatoria, por parte de la secretaria de salud del Cauca; en cuanto a la atención hospitalaria hemos tenido limitación en la infraestructura física; nuestro objetivo, es brindarle al paciente oncológico pediátrico, la atención integral que se merecen. Contamos con el apoyo de nuestro gerente, Juan Carlos Arteaga Cifuentes, para la consecución de este recurso, necesario para su apertura.
El servicio de Oncohematología pediátrica en el departamento del Cauca; marcará un gran impacto en la región, brindándole a nuestros niños con cáncer, una atención multidisciplinaria con excelencia, no solo a Popayán, si no tambien a departamentos como Nariño, Putumayo y Caquetá, los cuales tambien carecen de este recurso.
Hago un llamado al señor alcalde de Popayán, Dr. Juan Carlos Muñoz y al gobernador del Cauca Dr. Jorge Octavio Guzmán Gutiérrez, para que nos brinden el apoyo financiero necesario y así obtener los recursos para la infraestructura del servicio de Oncohematologa Pediátrica, ya que la construcción de una nueva torre podrá durar varios años, pero si conseguimos implementar este servicio con los recursos que ya tenemos en nuestra planta física del hospital universitario san José de Popayán, podremos aperturar la unidad de Oncohematología Pediátrica, de forma más rápida y oportuna, teniendo en cuenta que el hospital cuenta con una amplia infraestructura para la atención del paciente adulto.
Considero que nuestros niños con cáncer son una prioridad para el departamento del Cauca y demás municipios aledaños: tengo la certeza de que contaremos con el apoyo de nuestros gobernantes, para agilizar este proceso y así obtener nuestra tan anhelada habilitación y apertura de la unidad de Oncohematología pediátrica en la ciudad de Popayán.
El cáncer infantil es una enfermedad catastrófica y representa un gran desafío; pero el tratamiento adecuado y el apoyo constante de sus seres queridos, pueden ser un gran aliciente para los pequeños. La fortaleza emocional que se obtiene de la unión familiar y el cuidado mutuo puede ayudar a los niños con cáncer a enfrentar el tratamiento con más esperanza y resiliencia. Crear un ambiente positivo es fundamental, ya que puede influir en su bienestar general y en su proceso de recuperación.
Columnista Invitada:
Dra. Lida Milena Araujo Cabrera
Oncohematologa Pediatra
Hospital Universitario San José de Popayán